Jueves, Abril 24, 2014
   
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Noroeste de Chihuahua: tierra del narco

Habitantes de la región noroeste de Chihuahua viven en una zona ideal donde los grupos criminales, principalmente narcotraficantes, han establecido un poder fáctico con sustento en su armamento, violencia y una amplia red de corrupción entre policías locales y funcionarios municipales.

(Foto: Monumento en Ciudad Madera donde fueron arrojados los 6 cadáveres torturados y mutilados)

Sin pretender ser resonancia de estas bandas del crimen organizado, más bien voz de los habitantes de esta región que claman por seguridad y atención de las autoridades, ellos revelaron una “ruta ideal del narcotráfico” a lo largo de esta región, que incluye los municipios de Madera, Namiquipa, Nuevo Casas Grandes, Janos, Ascensión, entre otros.

 

 

En ese entonces, el Diputado del PRI, Alejandro LeBarón, apuntó la necesidad que el Ejército participe en el combate al crimen en esta zona, dado el poderío armado de las bandas de facinerosos.

En contraste, el Gobernador del Estado, César Duarte Jáquez, declaró el viernes que esta región Noroeste de Chihuahua había retornado a climas de paz y tranquilidad no vistos hace un año, cuando en una gira de trabajo por Nuevo Casas Grandes declaró que, “cuando llegué al gobierno, los mayores problemas estaban en esta región y no digo que ya este resuelto todo, pero hay un ambiente en esta zona es diferente que hace un año”.

Un día después, el sábado, el discurso del Gobernador fue contrastado por la realidad que se vive en esta región, al darse a conocer que 7 hombres fueron ejecutados en la Ciudad de Madera, y otros cuatro en Bahuichivo, del municipio de Urique.

La saña de estos crímenes llevan la firma inequívoca del crimen organizado, ya que tan solo en Ciudad Madera, los seis cuerpos encontrados, fueron torturados y se les cortó el dedo meñique, el cual se les insertó en la boca, antes o después de asesinarlos a puñaladas, como mensaje a aquellos que osan denunciar o traicionarlos, sean o no miembros de banas rivales o simples ciudadanos inocentes.

En Ciudad Madera, dentro de esta nueva masacre en la región noroeste de Chihuahua, tres de los cuerpos eran padre, madre e hija, los cuales fueron igualmente torturados, aparentemente víctimas inocentes.

Sin embargo, el Gobernador Duarte lanzó un discurso un día antes en Nuevo Casas Grandes, en el que aseguraba que “Chihuahua empieza a ser pacífica, empieza a ser diferente, tenemos futuro y una gran expectativa que se traduzca en oportunidad y en mejores condiciones de ingreso”.

El mandatario aseveró que “el secuestro aquí le metimos con todo, una banda que iba y venía a Sonora, la perseguimos y los agarramos, están detenidos y son parte de los 160 secuestradores que están en espera de la cadena perpetua”.

EL CONTRASTE: LA REGION NOROESTE DE CHIHUAHUA ES ZONA DE GUERRA

En contraste a los discursos halagüeños del Gobernador Duarte, la zona noroeste de Chihuahua dio muestras el sábado que más que una región pacífica y tranquila, sigue siendo una zona de guerra.

Un total de 11 personas fueron ejecutadas en la región noroeste de la sierra del Estado de Chihuahua, 7 en el municipio de Madera, una familia entre ellos y otros 4 hombres en la localidad de La Cienega, del municipio de Guazaparez.

El informe proporcionado por la fiscalía zona occidente, indica que por la madrugada del sábado, se recibió el reporte que 6 cuerpos sin vida habían sido arrojados en la glorieta de acceso a la población de Madera, cabecera municipal del mismo nombre, justo debajo del monumento al venado, que simboliza la imagen turística de dicha región.

Los habitantes de Ciudad Madera no pudieron transitar de manera normal ese día, ya que los cuerpos fueron tirados justo en la entrada principal del poblado, en obvia intensión de los sicarios, quienes querían con ello que todos los ciudadanos se enteraran de lo que les puede suceder si osan meterse de cualquier manera en sus actividades delictivas.

Los pobladores recibieron el mensaje, al ver los cuerpos masacrados, torturados, envueltos en cobijas, con mensajes escritos en cartulinas, pero también al percatarse que todos tenían el dedo meñique en la boca.

Mas se aterrorizaron cuando corrió la versión que los dedos fueron amputados y metidos en sus boas cuando aún se encontraban con vida, la cual finalmente les fue arrebatada a cuchilladas.

Algunos otros comentaron que es un mensaje para aquellos ciudadanos honestos que denuncian a los narcos, o bien, un ajuste de cuentas contra traidores o “soplones”. De cualquier manera el miedo fue igual.

El hecho, es que el resultado que buscaban los sicarios fue el que esperaban, sembrar el terror y la psicosis entre los habitantes de este poblado rural y forestal, que desde años ha sido controlado por grupos de narcotraficantes, hoy en disputa por apoderarse del territorio para el cultivo y trasiego de mariguana y amapola.

El mensaje es que nadie puede meterse con ellos y que deben dejarlos trabajar en paz.

Alejandra Lara, portavoz de la Fiscalía zona occidente, dio a conocer detalles del hecho y la identidad de 4 de las víctimas, 4 de las cuales eran padre, madre e hija.

Todos los cuerpos fueron asesinados con armas blancas, recibieron múltiples heridas, pero también a todos les cortaron el dedo meñique y se los incrustaron en la boca. Junto a los cadáveres los sicarios dejaron cartulinas con mensajes escritos.

De los 4 hombres y dos mujeres, solamente han sido identificados 4 de ellos, como Jesús Javier Chacón Márquez, de 39 años de edad, quien era velador de la plaza Emiliano Zapata, y la familia compuesta por el padre, Rodolfo Domínguez Cataño, de 59 años, la esposa, Delfina Girón Vargas, de 48, y la hija, Perla Susana Domínguez Girón, de 31 años de edad.

En otro hecho aparentemente no ligado a esta masacre, en el mismo municipio, pero en e kilómetro 81 hacia el poblado de Temósachi, las autoridades localizaron el cuerpo de un hombre semidesnudo, en una bolsa de plástico negra y cubierto con cal.

El hombre, de aproximadamente 50 años de edad, robusto, no ha sido identificado, pero presentaba un disparo de arma de fuego en la frente, habría sido torturado y vestía solamente calzones.

En otro hecho, en el municipio serrano de Guazaparez, también en la región noroeste del estado de Chihuahua, en la sierra tarahumara, 4 hombres jóvenes fueron asesinados a tiros en la comunidad de la Ciénega.

Dos de las víctimas fueron identificadas como los hermanos José Leonel y Enrique Murillo Requejo, de 21 y 22 años de edad, así como Oscar Martín Peraza Alarcón, de 29 y Rey David Gastelum Osorio, de 26, todos oriundos del municipio adyacente de Urique.

En Ciudad Madera, los habitantes dijeron que esto es cosa de todas las semanas, que incluso las autoridades no informan de todas las ejecuciones, extorsiones y secuestros porque “los narcos son los que mandan aquí”.

En este municipio ya se han dado enfrentamientos entre sicarios y de estos contra elementos policiacos, como en La Simona, donde los policías fueron perseguidos y sacados del poblado por los pistoleros.

Los medios de información local, son amenazados para que no informen nada de estas actividades violentas.

Es tal el poder del narco en este municipio de Madera, que estos grupos criminales construyeron e instalaron por sus pistolas, un carril para carreras de caballos, donde frecuentemente se reúnen para apostar, beber y divertirse a sus anchas, a pesar que no cuentan con ningún permiso oficial para tales acciones.

“No lo necesitan, ellos son la autoridad aquí, el presidente (el Alcalde), hace lo que ellos le dicen que haga”, comenta un habitantes de Ciudad Madera, obviamente bajo el anonimato. (Carlos Coria Rivas)


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